Revoque paso a paso: azotado, jaharro y enlucido

Revocar bien no es tirar mezcla a la pared: es un sistema de tres capas, cada una con su función, su proporción y su tiempo. Si te salteás una o mezclás mal, la pared queda ondulada, se pasa humedad o se fisura. Acá tenés el revoque completo paso a paso —azotado, jaharro y enlucido— con las proporciones de cada capa y cómo hacer las fajas para que quede a plomo.

Las tres capas y qué hace cada una

Un revoque exterior completo son tres capas, de adentro hacia afuera:

CapaMezclaEspesorFunción
Azotado (hidrófugo)1 cemento : 3 arena + hidrófugo< 0,5 cmImpermeable + agarre
Jaharro (grueso)5 mezcla gruesa (cal+arena) + ½ cemento≈ 1 cmNivela y aploma
Enlucido (fino)Mezcla fina + ½ cemento (ext.) / ¼ (int.)≈ 0,5 cmTerminación lisa

En interiores se hace más simple: solo grueso y fino (dos capas), sin el azotado hidrófugo, porque no hay lluvia de la que protegerse. Y el fino interior lleva menos cemento (¼ de parte).

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Tip
Fijate que el grueso y el fino llevan cal y poco cemento, no cemento puro. La cal retiene el agua, mejora la trabajabilidad y reduce la retracción: es lo que evita que la terminación se llene de fisuras. Más sobre esto en la guía de fisuras en revoques.

Primero, las fajas (maestras)

Antes de revocar el paño hay que definir el plano de terminación, o la pared queda torcida y desperdiciás mezcla. Eso se hace con fajas:

  1. 01
    Bolines arriba. Clavá un taquito de madera cerca del techo, cuya cara diste de la pared lo que va a medir el espesor del grueso.
  2. 02
    Bolines abajo. Con la plomada, colocá otro taquito cerca del piso, a la misma distancia del muro. Repetí en el otro extremo de la pared: quedan cuatro puntos que definen el plano.
  3. 03
    Rellená la faja. Uní los bolines verticales con mortero formando una franja de 10–15 cm de ancho.
  4. 04
    Dejá endurecer las fajas antes de cargar entre ellas: son la guía física de la regla.

Revoque paso a paso

  1. 01
    Preparar el muro. Limpialo de polvo y mojalo con pinceleta (sin que quede chorreando) para que no le chupe el agua a la mezcla. Acordate de tener puestos antes los caños de electricidad y sanitaria.
  2. 02
    Azotado hidrófugo. Aplicá el mortero 1:3 con hidrófugo bien cuchareado, apretado contra el ladrillo, sin dejar ningún poro. Terminá con un salpicado de mezcla líquida (chirla) para dejar la superficie rugosa. (En interiores, salteá este paso.)
  3. 03
    Cargar el jaharro. Arrojá el grueso con la cuchara (golpe firme de muñeca, de cerca) entre las fajas, trabajando de abajo hacia arriba.
  4. 04
    Pasar la regla. Apoyá una regla de aluminio o madera sobre las fajas endurecidas y subila en zigzag: corta el excedente y deja todo el paño con el mismo espesor. La mezcla que sobra vuelve al balde.
  5. 05
    Esperar que seque el grueso. Retirá los bolines de madera y dejá secar por completo antes del fino.
  6. 06
    Aplicar el fino. Volvé a mojar la pared. Cargá la mezcla fina con la parte de abajo de la cuchara (sin arrojarla), apoyándote en el fratacho. Trabajá el paño de arriba hacia abajo.
  7. 07
    Fratachar. Humedecé levemente y pasá el fratacho de madera con movimientos circulares para sacar ondulaciones. Para máxima lisura, última pasada con esponja húmeda o llana metálica. Una luz rasante te muestra las imperfecciones.
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Cuidado
No apliques el fino sobre el grueso húmedo: la contracción del grueso al secar te fisura la terminación. Y no dejes que ninguna capa seque al sol o al viento de golpe — es la causa más común de fisuras por retracción.

Terminaciones alternativas

No todo termina en fino liso. Sobre el grueso fratachado se puede aplicar cal en pasta con llana (tapa los poros, queda casi enduido), o dejar terminaciones texturadas tipo salpicado. El revoque a la bolsa, en cambio, deja el ladrillo visto pasando un trapo sobre las juntas.

Cómo lo hace AppMaestro

La ejecución la ponés vos; el cálculo lo pone AppMaestro. Elegís el revoque (interior o exterior, con o sin hidrófugo) y los m², y te devuelve las cantidades de cemento, cal, arena gruesa, arena fina e hidrófugo por capa, con las proporciones correctas. Lo pasás al presupuesto y ya tenés los materiales de cada mano cargados.

Para la cantidad exacta por m², mirá la guía de cuánta mezcla de revoque por m². Y si querés que no se fisure, la de fisuras en revoques.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las tres capas del revoque y para qué sirve cada una?
Azotado (o jarro hidrófugo): capa fina impermeable de cemento y arena con hidrófugo, que frena el agua y da agarre. Jaharro (grueso): regulariza la pared, corrige el plomo y aporta masa; va con cal, arena y poco cemento, de aproximadamente 1 cm. Enlucido (fino): la terminación lisa para pintar, una película de medio centímetro que se fratacha. En interiores se suele hacer solo grueso y fino (sin el azotado hidrófugo).
¿Qué proporción de mezcla lleva cada capa?
Azotado hidrófugo: 1 parte de cemento por 3 de arena, con hidrófugo diluido en el agua de amasado (típico 1 de hidrófugo por 10 de agua). Jaharro: 5 partes de mezcla gruesa (cal y arena) más 1/2 parte de cemento. Enlucido: mezcla fina (cal y arena fina) con 1/2 parte de cemento en exteriores o 1/4 en interiores. La clave es que grueso y fino llevan cal y poco cemento: así retienen agua y no se fisuran.
¿Cuánto hay que esperar entre capa y capa?
El grueso se puede cargar sobre el azotado cuando este 'tiró' (empezó a endurecer) o, si ya secó, humedeciéndolo antes. Pero el fino recién va cuando el grueso secó por completo: si aplicás el fino sobre el grueso todavía húmedo, la retracción del grueso te fisura la terminación. Las fajas también tienen que endurecer antes de cargar el paño entre ellas para poder pasar la regla.
¿Para qué sirven las fajas o maestras?
Son franjas verticales de mortero que definen el plano final del revoque y sirven de guía para la regla. Se hacen con bolines (taquitos de madera) aplomados con plomada arriba y abajo, en ambos extremos de la pared; se rellena entre bolines para formar la faja, se deja endurecer y después se carga el paño intermedio, cortando el excedente con la regla apoyada en las fajas. Sin fajas es muy difícil que la pared quede a plomo y pareja.
¿Por qué el azotado lleva hidrófugo?
Porque es la barrera contra el agua de lluvia: evita que la humedad penetre el muro hacia el interior. Va bien 'cuchareado' (apretado con la cuchara) sin dejar ningún poro, y se termina con un salpicado de mezcla líquida (chirla) que deja la superficie rugosa para que agarre el grueso. En muros interiores, sin exposición a la lluvia, esta capa no es necesaria.
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